3.2 Formación de Órbitas

Hay una relación directa entre velocidad, gravitante y efecto marea, que generan VA, VI y VO. Por tanto: los cuerpos celestes forman su órbita o sitúan, en función de su velocidad, independientemente, de su masa , tamaño o naturaleza. La relación de potencialidad entre el Vector Avance y el Vector Impulsión determinara si una órbita es abierta o cerrada.

Si no hubiese planetas, el Sistema Solar sería un inmenso anillo de cuerpos menores girando en torno al Sol, similar a los anillos que giran entorno a Saturno. Al ir llegando planetas captados por el Sol, procedentes de otras estrellas como ya dijimos, e irse situando en el lugar que le correspondía en función de su velocidad, barrieron los cuerpos menores que posiblemente había y capturaron o absorbieron los que fueron llegando a su órbita. De ahí la gran cantidad de impactos que presentan casi todos los cuerpos del sistema solar interior. Los que caen en Júpiter o Saturno no se ven los cráteres por ser gaseosos. De ahí proviene el cinturón de asteroides. Los asteroides no proceden de un planeta que se ha disgregado, ni es un material que va a colapsar algún día para formar un planeta. Están ahí por que a esa zona del Sistema Solar no ha llegado un planeta que los hubiese barrido.

Por el Sistema Solar habrán pasado muchos cuerpos celestes, incluso planetas, algunos se han quedado, otros siguieron de largo y otros han caído en el Sol. Y seguirán pasando, esperemos ver alguno.

El valor del Vector Avance es constante, los cambios en la velocidad del Vector Orbital se deben a las variaciones de intensidad, dirección y sentido del Vector Impulsión.
Al acercarse el planeta al Sol la interacción es mas fuerte en la Zona Enfrentada, generando un Vector Impulsión mas fuerte en la Zona Posterior, que al interactuar con el Vector Avance produce una resultante mas potente y por eso aumenta la velocidad.

Como la cantidad de movimiento está en función de la velocidad y determina el Vector Avance los planetas más veloces se sitúan más cerca del Sol pues allí es donde encuentran un Vector Impulsión capaz de cerrar la órbita. Un planeta lento interactuará con un Vector Impulsión débil cerrando una órbita muy lejana. Por esta condición concluimos que los cuerpos celestes no chocan sino que forman órbitas.

Digamos que el Vector Impulsión "empuja" muy fuerte hacia el Sol y la única manera de "escapar" es avanzando muy rápido. Los vectores impulsión cuanto más cerca del Sol son más poderosos, lógicamente, eso implica que los planetas más rápidos están más cerca del Sol y los más lentos más lejos.

Es muy fácil, tanto en la Ley de Gravitación Universal de Newton, como en las Leyes de Kepler, solo hay que sustituir atracción por impulsión.
Esta coherencia no puede ser fruto de la casualidad.

En definitiva se puede prescindir del concepto de fuerza de atracción entre los astros y de su existencia. Con la de impulsión es suficiente.