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Definir la atracción es importante, pues de su
realización deriva la acreción, base de la formación de los cuerpos
celestes; que no es poco. Digamos que es el "motor" de la mecánica
celeste.
El primer concepto de atracción mutua entre
dos puntos materiales nos viene semicamuflado como acción a
distancia y que se aplica directamente en la Ley de Gravitación
Universal.
Lo que caracteriza a una fuerza es su
dirección, sentido, intensidad y... su punto de aplicación.
También se pone de ejemplo de la atracción
como acción a distancia la que ejerce un imán sobre un trozo de
hierro. Y se nos dice que la acción no es directa del imán sobre el
hierro, si no que éste crea un campo magnético, que a su vez impulsa
al hierro hacia el imán. Pero esto es un ejemplo simplista.
Todos sabemos que apenas ocurren choques entre
cuerpos masivos; y es que al interactuar sus campos producen un
efecto marea. Un fenómeno mas complejo que el de la simple caída de
un cuerpo en otro, como ya veremos mas adelante.
Y tiene Usted razón, Sr. Newton, pues
sencillamente, la atracción no existe.
El concepto de atracción proviene del
desconocimiento de las causas que mueve a los astros y de las
fuerzas que se generan en la interacción de sus campos
gravitacionales.
Lo más parecido para explicar la atracción
seria una doble impulsión: dos fuerzas en la misma dirección y
sentido contrario, y puntos de aplicación materiales y definidos. |
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