2.4 Mareas Telúricas en los Satélites:

El campo gravitacional no se transmite o equilibra colateralmente como ocurre, por ejemplo, en un campo calorífico, sino que lo hace diametralmente pues esta formado por fuerzas centrípetas que actúan como vectores deslizantes respecto al centro del astro.

Por eso puede haber una zona con una gravedad alta y otra colindante, simultáneamente, con una gravedad baja, que es el caso de las mareas muy intensas que se producen cuando los astros se aproximan lo suficiente. El campo gravitacional de la zona del eje planeta-satélite va debilitándose paulatinamente debido a una aproximación continua hasta perder la cohesión por autogravitación, mientras, las fuerzas de los campos perpendiculares permanecen inalteradas con un efecto de aumento proporcional que actúan como una prensa que va disgregando al satélite por compresión. Ver figura 1-11

Los pedazos seguirían girando, formando un anillo en torno al planeta, pues es un sistema de fuerzas aislado. Cosa que se explica mal en la rotura por tracción como establece el límite de Roche. ¿Una fuerza planetaria de atracción capaz de romper un satélite y luego no puede atraer los pedazos hasta su superficie?. Inconcebible.

El caso de Mercurio es muy significativo e ilustrativo de cómo funcionan las mareas telúricas. ¿Por qué el Sol no rompe Mercurio a pesar de su potente campo gravitacional y su proximidad?: Porque las fuerzas encargadas de una hipotética rotura del planeta serian las de su propio campo gravitacional por compresión y no las del Sol por tracción (atracción diferencial). Mercurio es un cuerpo denso, como la Tierra, seguramente homogéneo y resistente. Incluso si se acercase mucho al Sol, rebasando el limite de ROCHE es posible que no se rompiese y cayese entero en el Sol.

 

Fig. 1-10 Fig. 1-11
   

 

 

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